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Té Helado

ELABORACIÓN DE TÉS FRÍOS

Durante los abrasadores días del tórrido verano, nuestro cuerpo necesita mucho líquido para mantener su sistema de refrigeración en plena forma. ¿Qué podría ser más refrescante que una combinación de té verde, hielo y menta?

Gracias a nuestros mil aromas y variedades podemos encontrar múltiples combinaciones de tés e infusiones.

Entre tanta variedad, cada persona puede elegir la mezcla que más le guste o convenga y con la ventaja de que la temperatura de consumo no influye sobre sus propiedades.

 

Una de sus propiedades, muy interesante para esta época del año, consiste en el suave efecto estimulante del té que ayuda a disminuir el cansancio y el agotamiento y atenúa la famosa astenia primaveral y la somnolencia típica de las tardes de verano.

Además el té nos ayuda a luchar contra la retención de líquidos, muy frecuente en estas fechas, ya que es un diurético ligero.

¿Quién no se siente hinchado cuando aprietan las temperaturas? Es ideal en esta época introducir en nuestra dieta el té frío (en especial el verde) que contiene potentes antioxidantes que pueden proteger la piel contra las radiaciones de los rayos ultravioleta y los radicales libres.

No solo el té es una infusión recomendable para tomar fría en verano; para aquellos que no deseen tomar bebidas que contengan excitantes, aunque estos sean ligeros, son ideales las mezclas de frutas, las de hierbas y los rooibos.

Todas resultan deliciosas y refrescantes servidas muy frías o con hielo.

MODO DE PREPARACIÓN:

Es muy sencillo, principalmente podemos hacerlas de dos formas:

para tomar inmediatamente o elaborándolas con antelación.

La primera forma consiste en preparar el té con sólo 1/3 del agua a punto de hervir que usaríamos normalmente, y hacer la infusión un poco más fuerte, pues el frío hace que percibamos menos los sabores. Retirar el té una vez transcurrido el tiempo necesario, endulzar y añadir una buena cantidad de hielo.

La segunda forma es ideal para preparar grandes cantidades de infusión e ir consumiéndola a lo largo del día. En este caso se hace la infusión con 2/3 del agua acostumbrada, se saca la hierba y se endulza, se pone en el frigorífico y en el momento de servir se pone un poco de hielo. La estrella de los tés fríos es el Touareg o té verde con hierbabuena; casi todos los tés verdes resultan perfectos para consumir en frío, en especial los que llevan frutas ácidas.

Todas las mezclas de frutas quedan bien como refresco; gustan a todo el mundo y son especialmente recomendables para los niños porque no llevan excitantes.

Los rooibos tienen de forma natural un sabor algo dulce, lo que unido a la gran variedad de mezclas que existe, dan un resultado delicioso.

En cuanto a las mezclas de hierbas sólo hay que escoger según nuestro gusto y el momento del día: por la noche para dormir mejor, después de las comidas para hacer la digestión o sólo para disfrutar y mantener a raya el calor.